
Buscar tus sueños y no dejarlos pendientes,
cual ordenanza divina y urgente,
es obligación de los soñadores persistentes,
en busca de su camino floreciente.
Acercarse sin temor al abismo,
sin miedo al vacío presente,
buscándose en la nada a sí mismo,
es tarea a no dejar pendiente.
Avanzar con paso firme y decidido,
hasta el fin de la razón conciente,
sin sentirse un instante perdido,
en busca del sol naciente.
Obviar la burda y lenta lejanía,
la cual nuestra alma presiente,
sin escuchar la penosa letanía
es acercarse a la desazón sonriente.
Caminar seguro y alegre por esta vida
cuál si fueras un niño inocente,
con tu mente como fogata encendida,
es virtud de muy poca gente.
¡Que la lenta lejanía no te aflija!
¡Guía tu pasos solemnemente!
¡Escapa rápido de esa idea fija,
en la que la pierdes tu simiente!
Nahuel Carrizo
22/07/08

3 comentarios:
Gracias, Roberto. La foto, espectacular, y afin.... En breve retorno con buenas novedades. Un abrazo <:)
es lindo sentirse tan en comunion
con todo un universo
de seres y almas en búsqueda.
Me gusta saber que la alegria
empieza a tomar las riendas,
y la filosofía del niño
se va transformando en el nuevo
saber supremo.
Abrazos que sonrien!
Muy bueno el concepto, su ecsencia! bellas las palabras y la fotografia! Encontremnos la alegria que se oculta en las pequeñas y hermosas cosas de la vida!
saludos
Luna.-
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