sábado, 4 de octubre de 2008

Lenta lejanía


Buscar tus sueños y no dejarlos pendientes,
cual ordenanza divina y urgente,
es obligación de los soñadores persistentes,
en busca de su camino floreciente.

Acercarse sin temor al abismo,
sin miedo al vacío presente,
buscándose en la nada a sí mismo,
es tarea a no dejar pendiente.

Avanzar con paso firme y decidido,
hasta el fin de la razón conciente,
sin sentirse un instante perdido,
en busca del sol naciente.

Obviar la burda y lenta lejanía,
la cual nuestra alma presiente,
sin escuchar la penosa letanía
es acercarse a la desazón sonriente.

Caminar seguro y alegre por esta vida
cuál si fueras un niño inocente,
con tu mente como fogata encendida,
es virtud de muy poca gente.

¡Que la lenta lejanía no te aflija!
¡Guía tu pasos solemnemente!
¡Escapa rápido de esa idea fija,
en la que la pierdes tu simiente!

Nahuel Carrizo
22/07/08